Mi enfoque terapéutico
Mi enfoque es principalmente cognitivo-conductual (TCC), basado en la evidencia y adaptado a las necesidades de cada persona. Para mí, uno de los pilares del proceso es construir desde el inicio una relación de confianza y una buena alianza terapéutica. Considero que cada paciente posee recursos y capacidades que podemos potenciar, por lo que trabajamos de manera colaborativa para comprender sus dificultades y favorecer cambios significativos y sostenibles.
En las primeras sesiones exploramos el motivo de consulta, la situación actual y los antecedentes relevantes. La evaluación es progresiva y nos permite comprender la relación entre pensamientos, emociones y conductas, así como establecer una formulación del caso y objetivos terapéuticos claros, siempre compartidos y acordados con el paciente.
Durante el proceso utilizamos estrategias y herramientas de la TCC, revisando los avances y adaptando la intervención a las necesidades de cada persona.
En niños y adolescentes adapto las sesiones a su edad y necesidades, utilizando recursos que faciliten la expresión y comprensión emocional. También acompaño a padres y cuidadores mediante orientación en pautas de crianza, comunicación y comprensión de las necesidades emocionales de sus hijos.
Espero una participación activa y un compromiso con el proceso, respetando siempre el ritmo y las posibilidades de cada paciente. Mi objetivo es contribuir a reducir el malestar y sufrimiento, fortalecer sus recursos en la vida cotidiana .